Un Goya exótico. La Osa Hormiguera de Su Majestad

     Iniciamos con el artículo de “Un Goya exótico. La Osa Hormiguera de Su Majestad” la publicación de una serie de trabajos científicos realizados a lo largo de estos años por algunos de los colaboradores de Investigart. En este caso hemos querido comenzar con este artículo de Javier Jordán de Urries y de la Colina, ya que recientemente tanto el cuadro del Museo Nacional de Ciencias Naturales, como un esqueleto de Osa hormiguera de éste, que en dicho texto se mencionan, estuvieron en el Museo Nacional del Prado formando parte de la exposición “Historias Naturales”. En aquella ocasión el cuadro que aquí se estudia fue atribuído nuevamente, como se había hecho desde antiguo, al Taller de Mengs. Nosotros les dejamos el texto de nuestro compañero y las imágenes ilustrativas que lo acompañaron para que cada cual saque sus propias conclusiones.

Resumen del artículo:

     En julio de 1776 una hembra de oso hormiguero gigante procedente de Buenos Aires fue presentada a Carlos III en el Palacio Real de Madrid. El rey de España y de las Indias ordenó el traslado del animal al Buen Retiro al tiempo que encargó su retrato, pintado bajo la dirección de Antonio Rafael Mengs, primer pintor de cámara. El cuadro, ahora en el Museo Nacional de Ciencias Naturales, en Madrid, se atribuye en este artículo a Goya por las similitudes estilísticas existentes con los paisajes de sus cartones para tapices. El autor también considera la posibilidad de que Goya trabajara de ayudante de Mengs en el fresco de La apoteosis de Trajano en el Palacio Real, de noviembre de 1775 a junio de 1776.

 

El artículo aquí mostrado fue escrito por Javier Jordán de Urries y de la Colina y se publicó en la revista Goya, nº 336, 2011, pp.242-253.

Osa Hormiguera

     El texto completo en pdf del artículo lo tenéis pinchando aquí o sobre la portada del artículo que acabas de ver y a continuación os dejamos las imágenes que ilustraron dicho texto para que podáis observar con detalle el talento de Goya, tanto en este fantástico cuadro atribuído al genio aragonés por nuestro colaborador Javier Jordán de Urries y de la Colina, como en otras de sus obras.